octubre 23, 2009
Texto un viaje a Etiopia
El Celedon
Celedón es el personaje que con su llegada, bajando del cielo con un paraguas, abre las fiestas patronales de Vitoria, en la provincia vasca de Álava (País Vasco).
Las fiestas de Vitoria se celebran en honor a la Virgen Blanca cuya festividad se conmemora el 5 de agosto. Los festejos dan comienzo un día antes con la Bajada de Celedón que se realiza en la Plaza de la Virgen Blanca ante una gran multitud que recibe al personaje encendiendo puros y abriendo botellas de champán.
Desde lo alto de la torre de la iglesia de San Miguel, a las seis de la tarde, después de tirar el chupinazo, baja Celedón (un muñeco suspendido por una cuerda) “volando” sobre toda la gente y con su paraguas abierto, llega a un balcón del que sale, ya convertido en humano para pasar en esta ocasión caminando entre la multitud. De ahí se dirige hasta la balconada de la Iglesia desde donde da un discurso alentando a todo el mundo a la diversión e inaugurando de esta forma las fiestas de la Virgen Blanca. Posteriormente en la noche del 9 al 10 de agosto abandona la ciudad volando hacia el cielo vitoriano despidiéndose hasta el siguiente año.
El celedon
Celedón es el personaje que con su llegada, bajando del cielo con un paraguas, abre las fiestas patronales de Vitoria, en la provincia vasca de Álava (País Vasco).
Las fiestas de Vitoria se celebran en honor a la Virgen Blanca cuya festividad se conmemora el 5 de agosto. Los festejos dan comienzo un día antes con la Bajada de Celedón que se realiza en la Plaza de la Virgen Blanca ante una gran multitud que recibe al personaje encendiendo puros y abriendo botellas de champán.
Desde lo alto de la torre de la iglesia de San Miguel, a las seis de la tarde, después de tirar el chupinazo, baja Celedón (un muñeco suspendido por una cuerda) “volando” sobre toda la gente y con su paraguas abierto, llega a un balcón del que sale, ya convertido en humano para pasar en esta ocasión caminando entre la multitud. De ahí se dirige hasta la balconada de la Iglesia desde donde da un discurso alentando a todo el mundo a la diversión e inaugurando de esta forma las fiestas de la Virgen Blanca. Posteriormente en la noche del 9 al 10 de agosto abandona la ciudad volando hacia el cielo vitoriano despidiéndose hasta el siguiente año.

